Keeping our Eyes Fixed on Jesus, our Savior and Lord

11-04-2018Pastor's LetterBishop Thomas Olmsted

The main problem we face in the Church today is cover-up by members of the hierarchy of sexual misconduct by members of the clergy. We have, in addition, not had an adequate system of accountability in place for bishops who have offended, i.e. for those bishops who have sexually abused children and/or sexually harassed adults.

The ability to adequately correct misconduct by bishops and cardinals is aggravated by the lack of anything in place at the present time to address this grave scandal in an effective and thorough way. Effective ways are needed to face squarely the years of cover-up of these atrocities by bishops and members of the Holy See in Rome. To put these in place, we bishops need to do what we can in our own dioceses, and then at the level of each national conference: we also need the leadership and close collaboration of the Holy Father.

As efforts are made to address the cover-up scandal, it is important not to forget the suffering of the many victims of sexual abuse in society. For this reason, “Healing Masses” are still badly needed. For the past 15 years, we have had Healing Masses each Advent and each Lenten season for those who have been abused by members of the Church or by the others in society. Of course, these Healing Masses do not address the cover-up but they do help the victims and their families and friends. This need not and must not be a distraction from the need to focus on the corruption within the hierarchy.

Stay In: The Church needs you. It is not an accident or a coincidence that we are here at this point in history. Be confident that Christ is leading us as His disciples, and that He is asking for us to give of ourselves.

Open Up: Your experiences matter. We encourage you to talk with one another to share your stories of faith and pain — whether it is with a trusted confidant, your parish priest, through social media, or through the opportunities on this website.

Kneel Down: Pray. We get nowhere without it. Pray for your own holiness, for the mission of the Church, and for everyone who has been wounded by a member of the Church.

Speak Out: Your leadership in your parish community and the wider Church is needed now more than ever. You can be a leader by working to make a positive difference in the life of the Church. We are listening, and we invite you to take advantage of the opportunities on this website to make your voices heard.

Let us keep our eyes fixed on Jesus, our Savior and Lord.

Together we must continue to go forth in our mission as disciples of Christ and faithful witnesses of His Gospel — always keeping our eyes fixed on Him.

United in faith and prayer,
Bishop Olmsted


Mantener nuestros ojos fijos en Jesús, nuestro Salvador y Señor

El principal problema que enfrentamos hoy en la Iglesia es el encubrimiento por parte de miembros de la jerarquía de conducta sexual inapropiada por parte de miembros del Clero. Además, no hemos implementado un sistema adecuado de responsabilidad para los obispos que han ofendido, es decir, para aquellos que han abusado sexualmente de niños y/o han acosado a adultos.

La capacidad de corregir adecuadamente la mala conducta de los obispos y cardenales, se ve agravada por la falta de algo en el lugar al tiempo presente para hacer frente a este grave escándalo de una manera eficaz y exhaustiva. Se necesitan formas efectivas para enfrentar directamente los años de encubrimiento de estas atrocidades, por parte de obispos y miembros de la Santa Sede en Roma. Para poner esto en práctica, los obispos debemos hacer lo que podamos en nuestras propias diócesis, y luego en el nivel de cada conferencia nacional: también necesitamos el liderazgo y la estrecha colaboración del Santo Padre.

A medida que se hacen esfuerzos para abordar el escándalo de encubrimiento, es importante no olvidar el sufrimiento de las muchas víctimas de abuso sexual en la sociedad. Por esta razón, las “Misas de Sanación” todavía son muy necesarias. Durante los últimos 15 años, hemos tenido Misas de Sanación cada Adviento y cada Cuaresma para aquellos que han sido maltratados por miembros de la Iglesia o por otros en la sociedad. Por supuesto, estas Misas de Sanación no abordan el encubrimiento, pero sí ayudan a las víctimas, a sus familiares y amigos. Esto no debe y no debe ser una distracción de la necesidad de centrarse en la corrupción dentro de la jerarquía.

Quédese: La Iglesia lo necesita. No es un accidente o una coincidencia que estemos aquí en este momento de la historia. Confíe en que Cristo nos está guiando como sus discípulos y que Él nos está pidiendo que demos de nosotros mismos. Más…

Ábrase: Sus experiencias importan. Los alentamos a hablar entre usteded para compartir sus historias de fe y dolor – ya sea con un confidente de confianza, su párroco, a través de las redes sociales o mediante las oportunidades en este sitio web.

Arrodillarse: orar. No llegamos a ninguna parte sin ella (la oración). Ore por su propia santidad, por la misión de la Iglesia y por todos los que han sido heridos por un miembro de la Iglesia. Más…

Hable: su liderazgo en su comunidad parroquial y en la Iglesia en general se necesita ahora más que nunca. Puede ser un líder trabajando para hacer una diferencia positiva en la vida de la Iglesia. Lo escuchamos y lo invitamos a aprovechar las oportunidades en este sitio web para que sus voces sean escuchadas. Comparta tus pensamientos

Mantengamos nuestros ojos fijos en Jesús, nuestro Salvador y Señor.

Juntos debemos continuar avanzando en nuestra misión como discípulos de Cristo y testigos fieles de Su Evangelio, siempre manteniendo nuestros ojos fijos en Él.

Unidos en la fe y en la oración,
Obispo Olmsted

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